Pega tu enlace
Introduce la dirección de tu web actual. Leemos cada página, imagen y sección automáticamente.
Trae tu web de siempre: más rápida, más segura y más barata de mantener, y tan sencilla que puedes cambiar lo que quieras tú mismo, sin tocar código.
Sin proyecto de migración, sin presupuesto de agencia, sin plugins que reinstalar.
Introduce la dirección de tu web actual. Leemos cada página, imagen y sección automáticamente.
Traslada tu web tal como está, o elige un aspecto nuevo con un toque: tu contenido pasa directamente.
Publica en tu propio dominio y gestiona todo desde un panel hecho para ti, no para ingenieros.
Sin panel que dominar, sin pelearte con el arrastrar y soltar. Eliges lo que quieres cambiar y ya está. Lo difícil queda oculto.
Cada cambio empieza como un borrador privado. Revísalo, publícalo cuando estés conforme y, si algo no encaja, vuelve a la versión de ayer al instante.
Y cuando una web es así de simple de llevar, todo lo demás también mejora.
Servida desde el edge en cientos de ciudades del mundo. Las páginas cargan en un parpadeo, sin plugins que frenen nada.
HTTPS automático, protección DDoS y nada que hackear. Toda la antigua superficie de ataque de los plugins desaparece.
Sin hosting caro ni desarrollador en nómina. Los cambios los haces tú, así que dejas de pagar por cada detalle.
Una web moderna sobre tecnología de hoy, no una plantilla de hace una década sostenida con parches y apaños.
La misma web, dos trabajos muy distintos.
Lo conservas. Cuando tu web reconstruida esté lista, apuntas el dominio con un solo registro DNS: te mostramos exactamente qué pegar, y tu web antigua sigue activa hasta el momento del cambio.
No. Leemos cada página, imagen y sección de tu web actual y la reconstruimos con el mismo contenido. Revisas el resultado antes de que nada sustituya a tu web anterior.
Mantenemos tu estructura de páginas, títulos y textos, y la web reconstruida carga mucho más rápido, algo que los buscadores premian. Los cambios estructurales grandes solo ocurren si los pides.
Nada se publica hasta que tú lo digas. Cada cambio tiene una vista previa que revisas primero, y cada versión publicada se guarda: un clic restaura cualquier versión anterior.
Sí. El correo usa registros DNS independientes que nunca tocamos: cambiar la web solo cambia a dónde apunta la web.
Sí. La web es tuya, así que puedes llevártela y alojarla donde quieras, cuando quieras. Nunca retenemos tu contenido y no hay nada que desbloquear.
Pega tu enlace. La vista previa reconstruida es gratis, y nadie ve nada hasta que tú lo digas.